Fallece Flaco Jiménez, leyenda del Tex-Mex y orgullo de San Antonio

San Antonio, Texas — 31 de julio de 2025. El mundo de la música pierde a uno de sus grandes. Este miércoles falleció Leonardo “Flaco” Jiménez, maestro del acordeón y pionero del sonido Tex-Mex, a la edad de 86 años, dejando un legado artístico y cultural que transformó la música tradicional mexicana y la llevó a escenarios internacionales.

Flaco fue mucho más que un músico: fue un puente vivo entre culturas, un innovador incansable y un custodio de la herencia chicana. Su partida marca el cierre de un capítulo dorado en la historia de la música popular latinoamericana en Estados Unidos.

Una vida entre fuelles y fronteras

Nacido el 11 de marzo de 1939 en el histórico barrio de West Side en San Antonio, Flaco creció entre acordes y leyendas. Su padre, Santiago Jiménez Sr., fue un pionero del conjunto, y su hermano, Santiago Jr., también siguió ese camino. Flaco no tardó en tomar el acordeón, instrumento que se convertiría en su voz y su emblema.

A los 7 años ya tocaba junto a su padre, y a los 15 grabó su primer sencillo. Desde entonces, su talento inconfundible lo llevó a compartir escenarios y estudios con artistas de renombre como Bob Dylan, Ry Cooder, Doug Sahm, The Rolling Stones, Emmylou Harris, Dwight Yoakam y muchos más.

Fue miembro fundador de los legendarios grupos Texas Tornados (junto a Freddy Fender, Augie Meyers y Doug Sahm) y Los Super Seven, con quienes ganó múltiples premios Grammy.

Premios, reconocimientos y un legado eterno

A lo largo de su carrera, Flaco Jiménez fue reconocido tanto por la industria como por instituciones culturales:

  • 5 Premios Grammy, incluyendo Mejor Álbum de Música México-Americana
  • Premio Grammy a la Trayectoria (2015)
  • Medalla Nacional de las Artes (2022), otorgada por la Casa Blanca
  • Artista Estatal de Texas (2014)
  • Becario del Patrimonio Nacional (NEA National Heritage Fellow, 2012)
  • Incluido en el Registro Nacional de Grabaciones de la Biblioteca del Congreso

Pero más allá de los trofeos, su mayor logro fue haber elevado el género conjunto —frecuentemente marginado— al lugar que le corresponde: el de patrimonio cultural de toda una comunidad.

La voz de un pueblo, el acordeón del mundo

Flaco fue capaz de llevar la esencia de la frontera —la nostalgia, la resistencia, la fiesta, la familia— a cada nota que tocaba. Con su estilo único, hizo que el acordeón sonara como un grito de identidad, como un abrazo entre el pasado y el presente.

Su música cruzó fronteras físicas y simbólicas, demostrando que el Tex-Mex no es un género limitado al sur de Texas, sino un lenguaje universal de emoción y humanidad. Su influencia se extiende hoy a jóvenes músicos en Estados Unidos, México, Europa y Latinoamérica.

Despedida y reflexión

En los últimos años, Flaco enfrentó varios problemas de salud, pero nunca se alejó del todo de la música ni de su comunidad. En enero de 2025 fue hospitalizado, y aunque logró regresar a casa, su salud continuó deteriorándose. Finalmente, el 31 de julio, su familia confirmó su fallecimiento.

Su partida ha conmovido profundamente al mundo artístico y cultural. San Antonio, su ciudad natal, ha anunciado homenajes públicos en su honor, y múltiples instituciones han iniciado gestiones para declarar un día oficial en su memoria.

Conclusión y reflexión final

La vida de Flaco Jiménez es una lección de fidelidad a las raíces, de resistencia cultural y de pasión por el arte. Su acordeón no solo fue un instrumento musical, sino una herramienta de transformación cultural, de inclusión y de orgullo latino.

En tiempos en los que la identidad se fragmenta y se negocia constantemente, Flaco nos enseñó que se puede mirar al futuro sin perder de vista el pasado. Que lo popular también puede ser profundamente sofisticado. Y que el arte más humilde puede alcanzar las más altas cumbres cuando se hace con amor, autenticidad y dignidad.

Hoy, el acordeón llora, pero también canta. Porque Flaco Jiménez no se ha ido del todo: vive en cada canción, en cada acorde, en cada joven que se atreve a contar su historia en español, en inglés… o en ambos.


Que descanse en paz, maestro Flaco Jiménez. Gracias por hacernos bailar, sentir y recordar quiénes somos.