Fallece José “Pepe” Paes, eterno capitán de Barcelona SC y leyenda del fútbol ecuatoriano

Fallece José Paes, ícono eterno del fútbol ecuatoriano y leyenda de Barcelona SC a los 79 años

Guayaquil, Ecuador – 2 de agosto de 2025
Por Redacción Deportes

Con gran tristeza el fútbol ecuatoriano despide a una de sus figuras más emblemáticas y respetadas: José Paes, exfutbolista y eterno capitán de Barcelona Sporting Club, falleció a los 79 años. Su partida marca el fin de una era para los seguidores del balompié nacional, que lo recuerdan no solo por su calidad en la cancha, sino también por su entrega, liderazgo y compromiso con el deporte.

Vida y carrera: un recorrido de pasión y éxito

José Paes nació en 1946 en São Paulo, Brasil, y desde joven mostró un talento excepcional para el fútbol. Su llegada a Ecuador en la década de los años 70 fue un punto de inflexión tanto para su carrera como para el fútbol nacional. Paes se unió a las filas de Barcelona Sporting Club, equipo con el que rápidamente se consolidó como pieza clave.

Su papel dentro del equipo fue fundamental: mediocampista con visión táctica, recuperación y marca, Paes no solo se destacó por sus habilidades técnicas, sino también por su carácter indomable y espíritu de lucha. Su capacidad para motivar a sus compañeros y su entrega incansable en cada partido lo llevaron a convertirse en capitán del club amarillo y negro, un honor que llevó con orgullo y responsabilidad.

Durante su tiempo en Barcelona SC, José Paes contribuyó decisivamente a la conquista de varios títulos nacionales, incluyendo los campeonatos de 1971, 1980 y 1981. Más allá de los trofeos, su legado se cimentó en el compromiso con el equipo y en la identificación total con la hinchada, quienes lo recuerdan como uno de los grandes ídolos de la historia del club.

Más allá de las fronteras: su huella en la selección ecuatoriana

Aunque brasileño de nacimiento, José Paes se naturalizó ecuatoriano, abrazando con pasión y orgullo la camiseta nacional. Fue parte vital de la selección ecuatoriana durante una época en la que el fútbol del país buscaba consolidar su identidad en el escenario sudamericano.

Participó en torneos emblemáticos como la Copa América de 1979 y las eliminatorias mundialistas rumbo a España 1982, dejando una huella imborrable en la historia del balompié nacional. Su compromiso con Ecuador trascendió lo deportivo, simbolizando la integración cultural y deportiva entre Brasil y Ecuador.

Legado imborrable: un modelo a seguir para generaciones

José Paes no solo será recordado por sus habilidades dentro del campo, sino por su actitud y valores que marcaron un ejemplo para jóvenes futbolistas. Su profesionalismo, humildad y dedicación lo convirtieron en un referente dentro y fuera de la cancha.

Fue un líder que supo guiar a su equipo en los momentos más difíciles y un embajador del fútbol ecuatoriano en el extranjero. Su nombre resuena en la memoria de todos los que aman el deporte, siendo un símbolo de entrega y amor por el juego.

Conclusión: una leyenda que nunca se apaga

La partida de José Paes representa la pérdida de una leyenda que trascendió el tiempo y las fronteras. Su carrera deportiva fue un ejemplo claro de cómo la pasión y el compromiso pueden construir una historia imborrable. Como capitán de Barcelona SC y referente nacional, Paes dejó una huella profunda que seguirá inspirando a nuevas generaciones.

Su vida nos enseña que el verdadero éxito va más allá de los títulos: se encuentra en la dedicación diaria, en la capacidad de influir positivamente en quienes te rodean y en el legado humano que se deja. En la memoria colectiva de Ecuador, José Paes es sinónimo de integridad, perseverancia y amor por el fútbol.

Reflexión: la grandeza que vive más allá del juego

Recordar a José Paes es recordar la esencia misma del deporte: esfuerzo, pasión y el poder de unir comunidades. Su vida es un testimonio de cómo el fútbol puede ser mucho más que un juego; es una escuela de valores, un vehículo de sueños y una fuente de identidad.

En tiempos donde la inmediatez domina, el legado de Paes nos invita a valorar la constancia y la entrega sostenida. Nos muestra que la verdadera grandeza no reside en la fama efímera, sino en el impacto duradero que uno puede dejar en su entorno.

José Paes enseñó que un verdadero capitán no solo dirige en la cancha, sino que también inspira con el ejemplo, con la humildad y con la pasión por su causa. Hoy, su memoria sigue viva en cada hincha que canta en las gradas, en cada niño que sueña con ser futbolista y en cada relato que se cuenta sobre la historia gloriosa del fútbol ecuatoriano.

Que su legado nos motive a todos a seguir luchando, a mantener viva la pasión y a honrar siempre aquellos valores que hacen del deporte una fuerza transformadora.

Gracias, José Paes. Tu nombre y tu historia permanecerán eternos en el corazón del fútbol ecuatoriano.